jueves, 16 de abril de 2026

Mirando al futuro con esperanza

Continuando con la sesión anterior, terminamos el taller reflexionando y compartiendo qué supone para la familia el diagnóstico de nuestro hijo y cómo afrontamos el futuro. 

Fases que atraviesa la familia tras el diagnóstico.

El corto Playa y montaña, realizado por Emilio Aragón para la Fundación Mehuer que se presentó en el marco del acto oficial por el Día Mundial de las Enfermedades Raras nos sirve para ilustrar un camino que muchos padres os habéis visto obligados a recorrer.
 
Aborda la historia de una joven e ilusionada pareja que, tras imaginar y diseñar el que será su futuro, se encuentra con uno distinto. Tras quedarse embarazada y dar a luz, descubren que su bebé padece una enfermedad rara. Sus planes cambian, pero, tras los primeros obstáculos, descubren que siempre hay motivos para sonreír.

 

"La vida te lleva por una montaña de obstáculos, cuando tú estás preparado para ir a la playa. El camino con el que te encuentras no es fácil, pero tras ir superando esos momento difíciles descubrirás un mundo maravilloso en el que habrá mucho que aprender y sin él tu vida no habría sido la misma".

"Hay momentos que quedan grabados en la retina, en la memoria. Uno de esos momentos es cuando te llega el diagnóstico de autismo. No todas las familias lo vivimos igual: mientras para unas puede significar un momento de caos, de desastre, de ruina, para otras puede ser un alivio, una explicación a lo que les sucede, algo que explica lo que está pasando y que no lograban entender, dando sentido a situaciones, comportamientos, emociones vividas.
En todo caso, ese momento permanece y se ancla como un tatuaje en la piel de nuestra vida".
(Testimonio de unos padres de la fundación Conectea).
 
La mayoría de los padres han vivido momentos iniciales de miedo, confusión, rabia y ansiedad. Son los momentos más difíciles en el proceso de adaptación emocional.

"Yo tampoco sabía nada sobre autismo. Entró sin manual de instrucciones, acompañando a la persona a la que más queremos: nuestro hijo.
Recuerdo sus ojos enormes de bebé, esa mirada que hablaba mostrando la inocencia, la ternura, la indefensión. Qué equivocada estaba pensando un niño ausente, cuando solo me estaba pidiendo “encuéntrame, mamá, vamos a descubrir el mundo juntos”.
También recuerdo el miedo, esa sensación de imaginar cómo sería el futuro de mi niño cuando no estuviéramos, o el deseo enorme de escuchar su vocecita, de jugar juntos, de reír…
La sospecha del autismo planeaba sobre nosotros en un cóctel de sentimientos que aunaba la incertidumbre, las dudas, la esperanza y los miedos. Cuando tenía dos años y cinco meses, llegó la confirmación: Erik tenía autismo infantil Kanner. Escuchar que tu hijo es autista no es fácil, sin embargo, el diagnóstico a nosotros nos supuso el alivio de saber por fin qué ocurría. Ello desencadenó en mi marido y en mí como una especie de fuerza. Tomamos la decisión de que el autismo no iba a llevarse ni la alegría ni la felicidad de nuestra familia. Y tampoco le iba a robar el futuro a Erik. Deseábamos hacer lo mejor para poder ayudarlo. Como familia íbamos a emprender un nuevo camino: informados, formados, implicados… ganando sonrisas, labrando a diario el futuro. Valientes y vulnerables, sin dejar un solo día de creer en nuestro hijo. Sabiendo desde el respeto cómo dotar de herramientas para que avance querido, valorado, orgulloso de sí mismo.

A ser valiente me lo ha enseñado mi hijo Erik. A valorar lo que es importante también. Son casi 18 años aprendiendo de otras formas de pensar y de concebir la vida. Y es que la diversidad nos enriquece a los seres humanos. Todos diferentes, todos igual de valiosos. Autismo, una palabra que oímos a diario. Millones de historias de esfuerzo y de superación. Debemos comprenderlo para poder apoyar. Evolucionar, volvernos cómplices."  
Testimonio de Anabel Cornago.


Tal y como se recoge en el libro "Un niño con autismo en mi familia" del Ministerio de Asuntos Sociales y la Universidad de Salamanca, tener un hijo con trastorno del espectro autista es un desafío que debéis afrontar como familia buscando apoyo y aprovechando vuestras fortalezas. 

¿QUÉ NOS DEPARA EL FUTURO? 



Hemos disfrutado enormemente con Olga, madre de un joven con autismo, que ha compartido con nosotros las dificultades, retos, miedos  y alegrías que hasta hoy les ha deparado su trayectoria vital como familia en el espectro. 
Creemos que han transmitido tranquilidad y confianza en sus hijos y en el futuro, a los papás de nuestro taller.

Cómo despedida os dejamos una carta dirigida a vosotros como padres (basada en otra de Anabel Cornago) y el siguiente vídeo, lleno de optimismo y fe en el futuro de los niños con autismo, elaborado por la fundación Junts autisme de Barcelona.


Con el taller, hemos querido informaros de lo que conlleva el autismo y proporcionaros estrategias que os ayuden en el día a día para dar una respuesta más ajustada a las necesidades de vuestros hijos. 

A partir de ahora, en las próximas sesiones (como os informamos la semana anterior) vamos a abordar esa otra faceta más personal a la que hacíamos referencia al principio de esta entrada del blog, analizando cómo nos sentimos como padres-madres-abuelos de un niño/a con autismo y conocer qué o quiénes pueden ayudarnos en este camino.
 
"Os esperan multitud de retos y experiencias. Sabemos que con el apoyo social y la utilización de los recursos disponibles para vosotros y vuestros hijos, el proceso puede resultar más fácil. ¡Ánimo, podéis lograrlo!
Puede que ahora os parezca que la vida ya no será igual a como era antes. En parte tenéis razón, pero de aquí en adelante, será un futuro hermoso lleno de aprendizaje, constancia, paciencia y gratificación". (extraído de "Un niño con autismo en mi familia").

¡Un abrazo a todos los que no continuáis con nosotros y muchas gracias por vuestra participación.! Seguimos estando a vuestra disposición en la sede del Equipo o en las Escuelas Infantiles en nuestro día de asistencia.  
 
Si no lo habléis hecho, podéis cumplimentar la evaluación también por aquí y dejarnos vuestra opinión. Queremos saber si hemos satisfecho vuestras expectativas con este taller. 
 

sábado, 11 de abril de 2026

Bienestar familiar

En este último tramo del taller, vamos a cambiar el foco. Hasta ahora se han abordado contenidos prácticos para el acompañamiento de vuestros peques. Hoy nos centramos en nosotros mismos, en la familia y en los cuidadores de los niños con autismo. Vamos a tratar la parte más emocional, el duelo, el bienestar emocional y el autocuidado.

Para ello contamos con la colaboración de nuestras compañeras orientadoras del EAT, Bea y Eva.

  
Dinámica 1: exposición de juguetes para hacer una proyección-presentación de la situación en la que nos encontramos actualmente. Elegimos un juguete y nos proyectamos en él. 

En el siguiente enlace podéis ver las aportaciones que hicistéis cada uno de vosotros. En resumen habéis expresado dos ideas muy interesantes:

  • Nos sentimos fuertes, tenemos herramientas para construir.  
  • Nosotros somos material maleable, a partir del que nuestros hijos van a crecer y desarrollarse.

Estáis cambiando la mirada: ahora ya sentís menos angustia y tenéis más paciencia y empatía con vuestros hijos. Pero, CUIDADO no nos pongamos el chip de cuidadores y nos olvidemos de nosotros mismos. Es importante cuidarnos para poder cuidar. 

Condiciones para cuidar bien:

> Mantener una vida propia ajena al cuidado.

No aislarse del entorno, pues la percepción del estrés asociado a las tareas del cuidado se incrementa, aumentando también los pensamientos negativos.

> Identificar aspectos positivos del cuidado para el desarrollo personal.

Cuidar la salud y estar atentos a las señales de alerta (insomnio, dolores de espalda, tristeza, depresión...)

Practicar ejercicio físico con regularidad, aprovechar las actividades cotidianas. ej. caminar.

Buscar momentos de respiro y aprovechar los periodos de descanso de las personas que cuidan.

Priorizar responsabilidades, establecer turnos, consultar a profesionales, pedir ayuda a familiares y voluntarios.

Prevención de riesgos y lesiones garantizando la seguridad en el hogar y otros entornos.

> Lo que nos molesta de nuestro familiar no es intencional sino fruto de su discapacidad.
> Hablar con otras personas de cómo nos sentimos (otras familias en la misma situación, profesionales...).

 Desarrollar habilidades personales que te permitan aceptar la situación, admitir que nadie es perfecto con especial sentido del humor.

> Considerar la salud emocional como una necesidad básica.

> Buenas intenciones para el autocuidado, pero dificultades para cumplir los propósitos. Hacer un cuadrante con planificación semanal.

          > Dejarse ayudar es vital 

Aceptar que otras personas nos pueden ayudar: 

  • "nadie entiende lo que necesita como yo"   
  • "como yo hago las cosas no las puede hacer nadie"

Los cuidadores consideran que los familiares cercanos han de saber lo importante que es su colaboración pues conocen bien la situación del cuidador y de la persona dependiente. Es necesario solicitar claramente la ayuda, no esperar a que los familiares tengan el don de la adivinación.

Cada familiar puede hacer cosas diferentes, completando así la ayuda global.

> En caso necesario, valorar la necesidad de apoyo terapéutico profesional individual y/o familiar.

> Tener en cuenta e informarse acerca de nuevas metodologías y orientaciones para la mejora del bienestar emocional: mindfulness, meditación, risoterapia, etc. 

Pero, antes de que llegara el autismo a la familia, nuestra familia ya existía. Debemos incorporar el autismo pero, poner a la familia en el centro y tener una visión positiva de la misma. Este aspecto es fundamental para vuestra calidad de vida y para el buen pronóstico de los hijos.


¿Qué es el bienestar emocional?

Es la experiencia subjetiva de sentirse bien, en armonía y con tranquilidad. Las familias de las personas con autismo tienen mayor prevalencia de sufrir depresión clínica, ansiedad clínica,  estrés, a lo largo de la vida.  

Y los factores relacionados con el desarrollo del estrés, la depresión y ansiedad por parte de los padres y madres de personas con autismo son:
  • las características de los propios padres/madres (variables personales). 
  • las características del hijo/a (nivel de afectación, comorbilidades, personalidad...). 
  • el distress o angustia materna/paterna (recursos psicológicos personales para afrontar las diversas situaciones). 
  • los apoyos de que disponga la familia para resolver las dificultades. Este último factor puede ser la diferencia entre que aparezca un cuadro clínico o no.

¿Cómo prevenir esas situaciones y poder cuidarnos bien?

Vamos a hablar sobre el sistema de atribuciones que vais construyendo los cuidadores con respecto a los niños. Dichas atribuciones pueden ser generadoras de competencia o todo lo contrario de estrés.


Vemos, con el ejemplo anterior, como ante una misma situación, podemos hacer atribuciones distintas. Ponemos otro ejemplo:


Debemos desterrar los pensamientos negativos y erróneos que los papás de niños con autismo manejáis a menudo como pueden ser: 
  • El sentimiento de culpa, sentirse responsable de la discapacidad del hijo por algo que se hizo, o no, durante el embarazo. 
  • El rechazo ante emociones de enfado hacia la persona que cuidamos, es rechazo hacia la propia discapacidad, no hacia nuestro hijo. 
  • La creencia de que no se le atiende todo lo bien que se debería. 
  • La preocupación por no poder cumplir con otras obligaciones porque esto nos requiere mucha energía.
Cuando os lleguen estos pensamientos tenéis que tener herramientas para analizar por qué llega ese pensamiento y ponerlo en su justa medida para que no os dañe.

HERRAMIENTAS PARA MEJORAR EL BIENESTAR EMOCIONAL:


Cuando el cuidado se convierte en el eje central de la vida del cuidador, los cuidadores/as dejan de prestar atención a sus propias necesidades.

Comportamientos útiles para generar bienestar:
  • Hablar de los que nos sucede.
  • Buscar apoyo social.
  • Autocuidado.
  • Capacitación.
  • Buscar servicios y recursos.
  • Asociarse.
  • Ser paciente y empezar por las propias emociones.

Dinámica 2:

Revisamos cómo nuestros pensamientos, atribuciones que hacemos influyen en cómo nos sentimos y provocan a determinadas acciones. Pensamos en situaciones personales y las compartimos.


IDEAS QUE HAN IDO SALIENDO EN ESTA DINÁMICA:

  • No carguemos con mochilas que no son reales. Tu hijo realiza balanceos porque le cuesta esperar y necesita relajarse, no es tu culpa. Bloqueemos los pensamientos negativos. En este caso, la anticipación sería la clave.
  • Importante "traer la mente a casa", respirar. Debemos tener estrategias propias para relajarnos, no podemos recurrir siempre a los demás para que me ayuden a calmarme (Ej los puzzles).
  • La relevancia de disponer de momentos donde "no hagamos nada" con nuestro hijo, simplemente jugar, cosquillas, abrazos, crear mundos imaginarios...Son momentos de gran valor emocional y también educativos, claro que sí.
  • Centrarse en el aquí y ahora. Los niños diagnosticados tan precozmente tienen un futuro más esperanzador. Ver cómo nuestro hijo va evolucionando nos ayuda.
  • Confiad en vuestro hijo, "está haciéndose con los ingredientes" que va a necesitar para que en un futuro las palabras "cobren vida" (pasar de la ecolalia a la conversación).
  • Evitar sobrevalorar la socialización. Estar con uno mismo, para nuestros hijos, es necesario en algunos momentos. Les hace mucho bien.
  • El Informe psicopedagógico no es una foto fija, simplemente es un instrumento para la administración, para justificar la necesidad de apoyos.  Y entended que los contestos escolares y familiares son distintos.
  • Los abuelos son un pilar fundamental, de sostén de la familia. Pueden dedicarse al 100% cuando están con los nietos porque no tienen el desgaste diario de los padres.

Etapas del proceso de duelo: 


¿Cómo se sienten los padres de niños con TEA? 
  • Confusión: muchos padres se sienten confundidos frente a la noticia de la condición de su hijo ya que, el termino autismo todavía produce mucho miedo e incertidumbre. 
  • Impotencia: al conocer las características e implicaciones de la condición del autismo. Los padres se siente impotentes al no tener posibilidad de cambiar esa realidad. 
  • Ira y rabia: sentimientos que surgen cuando nos tenemos que enfrentar a una situación inesperada y dolorosa. Estad seguros de que la condición de vuestro hijo no tiene nada que ver con lo que hayáis hecho o dejado de hacer como padres. No existen culpables. 
  • Pérdida de control: al  principio los padres se sienten perdidos, no saben qué hacer o a quién acudir. Sin embargo, los padres debéis tener el control y decidir qué hacer de aquí en adelante.
No existen fórmulas mágicas para hacer frente a esta situación pero está demostrado que la comprensión y aceptación de los propios sentimientos es el primer paso para adaptarse a la nueva situación. Esto llegará con los mensajes que nos lancemos a nosotros mismos. 

Pero, el duelo no es lineal, las etapas son estaciones en el camino, no dura lo mismo cada etapa, no todo el mundo atraviesa todas...La mayoría de vosotros acabáis de recibir el diagnóstico y es normal que estéis en la fase de negación, enfado. 

El viaje tendrá muchas etapas pero, llegaremos al final con tiempo e incluyendo en cada una de nuestras mochilas compasión, amabilidad y comprensión.

Duelo por el hijo soñado:

A los 0-3 años, los padres están dejando atrás las expectativas que tenían durante el embarazo. No es solo un cambio de pensamiento, es una pérdida. 

Tenemos que ser conscientes de que está bien estar triste por lo que "no es" para luego poder conectar con o que "sí es". 


La reestructuración de la red de apoyo: 

A menudo, el círculo social se encoge tras el diagnóstico. Es importante valorar quién suma a nuestro proyecto de vida y quién no.

Pregunta clave: ¿Quiénes son mis aliados? médicos, familia extensa, amigos...y quiénes son simples espectadores que enjuician o dan consejos que no hemos solicitado.

El impacto en la UNIDAD FAMILIAR: el diagnóstico de un menor de 3 años suele absorber toda la energía logística y económica de la casa. Es importante que tengáis en cuenta que no sois terapeutas, sois padres. Rescatad tiempos "para mí", para el cuidado de la pareja, de los hermanos...

Es necesario distribuir las cargas y evitar que uno de los dos se convierta en un "experto" y el otro en "ayudante".  

¿Qué comportamientos son útiles para generar bienestar?

  • Hablar de los que nos sucede.
  • Buscar apoyo social.
  • Autocuidado.
  • Capacitación.
  • Buscar servicios y recursos.
  • Asociarse.
  • Ser paciente y empezar por las propias emociones.

CUESTIONARIO TIPS PARA CUIDAR CUIDÁNDOME

Os animamos a participar a nuestro próximo ESPACIO DE FAMILIAS creado para vosotros, que vamos a ir construyendo juntos cada día, donde queremos ofreceros un tiempo de escucha para seguir ahondando en este tema, para expresar, para desahogarnos...con propuestas para compartir, acompañarnos y cuidarnos.

Escanead en el QR donde está toda la información. 

jueves, 26 de marzo de 2026

Las dificultades en el día a día

Todos tenemos perfiles sensoriales diferentes y nuestro procesamiento sensorial no es igual que el de otra persona, pero eso no limita nuestra vida cotidiana.



Sin embargo, en  los niños con autismo, muchas veces, este procesamiento sensorial alterado les afecta en su vida cotidiana, haciendo que ciertas situaciones “inofensivas” como cortarse el pelo, subir al tobogán, mancharse, los globos, un perro... les provoquen tal ansiedad que les sitúa en situaciones de verdadero pánico. 

Puede que actúen evitando, gritando, llorando, pataleando, mostrando un fuerte enfado totalmente desajustado con la situación que se plantea. Forzar a un niño, con o sin autismo a enfrentarse directamente al estímulo temido, solo sirve para afianzar y aumentar su fobia y sus reacciones de pánico.

En estas ocasiones, ante los miedos o fobias a determinadas situaciones o las dificultades del día a día, debemos buscar las causas y ayudar al niño a regularse porque es necesario llevar a cabo determinadas tareas (salir a la calle, ir al médico...) o simplemente para preservar la seguridad física del niño (evitar que sea atropellado por un coche, por ejemplo).


¿POR QUÉ SE DAN  ESTAS FOBIAS O DESBORDES EMOCIONALES? 

Es importante determinar por qué el niño se comporta así. Las conductas problema no se dan porque sí, la persona quiere comunicar algo y para ello pone en marcha estrategias que en alguna ocasión le han sido eficaces. Pueden darse por:
  1. Sobrecarga sensorial: Mi cerebro filtra y  analiza de forma diferente la información que me llega a través de los sentidos. Hay sonidos, texturas, luces, olores, aglomeraciones, etc. que me molestan mucho, incluso pueden darme miedo. Conoce cuáles son y evita exponerme a ello.

2.   Frustración: no siempre logro lo que quiero hacer y ello provoca que me frustre. Mi nivel de tolerancia a la frustración es a veces muy pequeño. Si haces las cosas conmigo o me ayudas a lograrlo, me frustraré mucho menos. Cuanta más autonomía tenga, mi frustración será menor.

3. Problemas de comunicación: A veces no entiendo o no puedo expresar lo que quiero decir. Habla despacio conmigo, de frente, con palabras sencillas y divide en frases cortas y concretas lo que quieres decirme. Utiliza apoyo visual y entenderé mejor. Interactúa en estrecha proximidad, cara a cara, al mismo nivel de mis ojos.

4.  Acontecimientos inesperadosCuando nos salimos de la rutina o me expongo a situaciones que no tenía previstas, me puedo alterar. La anticipación y el apoyo visual así como un entorno estructurado me ayudan siempre porque me dan seguridad al saber lo que va a ocurrir.

5.  Dificultad para canalizar emociones: Todas las emociones están dentro de mí, pero a veces me cuesta ordenarlas en su contexto adecuado. También puede resultarme complejo entender por qué tú te sientes de cierta manera ya que no estoy dentro de tu cabeza.  Necesito trabajar las emociones y la teoría de la mente.  

6. Mala interpretación de normas sociales: necesito ayuda para distinguir las conductas adecuadas de las inadecuadas, las normas básicas de relación con los demás, las respuestas adecuadas ante diferentes situaciones (cómo resolver un conflicto con un compañero), desarrollar habilidades sociales como la conversación, estrategias para hacer amigos. 
     

¿QUÉ NO HACER?:
 

Forzar la exposición a una fobia generará aún más miedo y ansiedad. Solo sirve para afianzar y aumentar su fobia y sus reacciones de pánico. Las fobias, por muy irracionales que nos parezcan, requieren un trabajo muy planificado y secuenciado que se conoce como programa de desensibilización sistemática.

Quitar importancia: argumentar que no pasa nada o sermonear sobre el problema: las fobias son irracionales y consecuencia de desórdenes sensoriales.

Intentar negociar o razonar en ese momento. Mejor dirígele hacia otras actividades, distráelo con algo que le guste mucho, sacarlo de ese contexto a otro más tranquilo y proporcionarle objeto que le relaje (balanceo, cantarle bajito, abrazo fuerte…).

Regañar, castigar: Todas las conductas desadaptadas cumplen una función, por lo que regañar no siempre la reemplaza por otra más funcional. A veces, incluso la refuerza, porque muchas veces el niño no sabe que su conducta es negativa y al mismo tiempo no sabe generar comportamientos más adaptados de manera espontánea.

Perder el control: todo el mundo puede tener un mal día o mostrar menor tolerancia a la frustración, pero es necesario ser consciente de los propios límites y reconocer cuándo no estamos preparados para afrontar la situación dando paso a nuestra pareja, abuelos u otra persona que pueda llevar a cabo la intervención de manera ajustada.

¿QUÉ PODEMOS HACER?  
 
 
1. Observación/Análisis de las causas: Buscar las posibles causas o desencadenantes de ese comportamiento, analizar por qué realiza el niño esa conducta, qué consigue con ello (por ejemplo, tira toda la comida cuando no le gusta) o quiere evitar una situación que le genera malestar porque es muy sensible a los ruidos por ejemplo…)
Este análisis nos ayudará a modificar aspectos del entorno o de la situación que le dañan por sus características a nivel de procesamiento sensorial o a enseñarle conductas alternativas más adecuadas con las cuales podrá conseguir la misma finalidad (enseñarle gesto de se acabó o retirar el plato cuando no quiere comer más).

2. Anticipación: Si ya hemos observado cuándo y por qué se desencadena la conducta, debemos anticiparnos y mostrarle la conducta adecuada y lo que se espera de él o cambiar aquellos aspectos del entorno que sabemos que la desencadenan.

3. Priorizar objetivos: Muchas veces para abordar una conducta o instaurar un hábito deberemos modificar varios aspectos del mismo. No podemos abordar todos los cambios a la vez si no que empezaremos por aquellos que consideremos más importantes (si se trata de aprender un hábito) o por aquellas conductas más disruptivas o que resulten más dañinas, aquellas que supongan un peligro o sufrimiento para el niño o los demás.

4. Metas realistas y ajustadas: relativamente fáciles de conseguir adecuando el nivel de exigencia a las características del niño. Empezaremos con objetivos fáciles de conseguir e iremos exigiendo un poco más progresivamente. Muchas veces nuestras expectativas no son ajustadas.

5. Estrategias/Recursos/Técnicas:  Por tanto utilizaremos:
 

El entorno: cuidar y estructurar el ambiente en el que se va a desarrollar la rutina o la conducta les ayuda a entender y anticipar la situación. Por eso son tan importantes las rutinas: porque si se realizan siempre de la misma manera, en el mismo espacio, secuenciando las actividades en el tiempo…poco a poco el niño puede ir anticipando lo que va a ocurrir. 
Esto le va a dar pistas para comprender mejor lo que sucede a su alrededor y le proporciona seguridad y le da autonomía. (Ejemplo de la rutina de sueño: cuidar la luz, el ruido ambiental, la textura de la ropa…aunque sepamos que algunas veces hay un componente orgánico que no podemos controlar). 

Acompañar nuestro lenguaje de gestos o un sistema de comunicación basado en gestos y moldear al niño para la adquisición del hábito que queremos instaurar son técnicas que facilitan su autonomía y bienestar y evitan frustraciones. Iremos retirándonos a medida que él sea más capaz (Encadenamiento hacia atrás). 

Trabajar las emociones (las propias y las de los demás) sobre todo ante los problemas de regulación (pensamiento dicotómico enseñar para determinadas situaciones el grado de frustración que corresponde con un termómetro de emociones: molesto, enfadado o furioso).
 
6. Paciencia y empatía: Debemos entender que sus dificultades de procesamiento de la información le están dificultando hacer las cosas como nosotros quisiéramos. No actúan así porque son maleducados o porque quieran fastidiarnos. 

Se trata de cambiar la mirada y empatizar con el niño, ser conscientes de que ellos se esfuerzan por adaptarse. No debemos fijarnos solo en las dificultades si no que, aceptando que el niño tiene dificultades para procesar la información del entorno y dar una respuesta ajustada, nosotros facilitemos entornos para que las emociones del niño y las nuestras propias no se desborden y busquemos estrategias que nos ayuden a sentirnos todos bien porque sabemos que poco a poco, irán aprendiendo a regularse.

7. Ensayos sistemáticos: hay que practicar regularmente las estrategias seleccionadas, sin dejar que pase mucho tiempo entre un ensayo y otro, en el caso de una conducta o sistemáticamente todos los días si se trata de un hábito. Las conductas no cambian de un día para otro.

8. Evaluación: analizar si las consecuencias de la conducta están reforzando la conducta inadecuada (el niño se tira al suelo y mamá para no sentirse juzgada me da algo que yo quiero). Valorar si la conducta no genera daño o malestar a nadie (correr por el parque) en ese caso, no nos empeñemos en que desaparezca si no que intentemos incorporarla en un juego social o la utilizamos como refuerzo. Es importante siempre analizar lo que funciona y lo que no funciona.


PRÁCTICA:
 
 
En grupos, vamos a analizar los casos prácticos que nos habéis enviado e intentaremos averiguar qué puede estar produciendo estas conductas y propondremos estrategias para intentar solucionar el conflicto. Luego lo ponemos en común en gran grupo. 

 


 


 


 

 


 





  

 

 
 
ES IMPORTANTE:

1. Coherencia entre todos los adultos implicados: Cuando las estrategias a utilizar no están consensuadas corremos el peligro de confundir al niño.

2. Consistencia en su puesta en práctica: si cada día respondemos de manera distinta o exigimos diferente respuesta al niño, en función de nuestro estado de ánimo, el niño será incapaz de saber qué es lo que esperamos de él y lo que estaremos consiguiendo es reforzar conductas que queríamos erradicar.

3. No Perder el control: Todo el mundo puede tener un mal día o mostrar menor tolerancia a la frustración, pero es necesario ser consciente de los propios límites y reconocer cuando no estamos preparados para afrontar la situación dando paso a nuestra pareja, abuelo u otra persona que pueda llevar a cabo la intervención de manera ajustada.

4. Hablar en exceso: ya hemos comentado la dificultad que tienen vuestros hijos para entender el lenguaje, es poco significativo para ellos. Por ello recurriremos a otras ayudas que refuercen el mensaje oral que debe ser corto y claro.

5. Regañar, castigar: Todas las conductas desadaptadas cumplen una función, por lo que regañar no siempre la reemplaza por otra más funcional. A veces, incluso la refuerza porque muchas veces el niño no sabe que su conducta es negativa y al mismo tiempo no sabe generar comportamientos más adaptados de manera espontánea.

6. Dar tiempo: Es importante que les demos tiempo para poder abordar estos retos por sí mismos. Los aprendizajes llevan tiempo y debemos ser pacientes y constantes.

7. Ser firmes. Poner límites: Sabemos que para los padres supone una carga emocional que a veces nos supera, pero debemos aprender a combinar la firmeza con la tranquilidad y la seguridad de hacer lo que hemos decidido hacer en cada circunstancia. 

Os dejamos enlace a documentos que os den más ideas sobre estrategias que podemos poner en marcha para afrontarlas (pinchad en las imágenes).

                             La ducha
                                                   https://goo.gl/mSzwq1                                             

                        
                                         https://goo.gl/v85ncV                                           https://goo.gl/8djh92

CLAVES PARA AFRONTAR LAS DIFICULTADES EN EL HOGAR: También extraídas del blog Doble Equipo (pinchar en la imagen).

                                     Dificultades en el hogar
                                                                 71497896

"CAMBIAMOS LA MIRADA: ACEPTANDO LAS DIFICULTADES DEL NIÑO PARA PROCESAR LA INFORMACIÓN Y DAR UNA RESPUESTA AJUSTADA, BUSCAMOS ESTRATEGIAS QUE LE AYUDEN A  REGULARSE Y AFRONTAR LAS RUTINAS" 

LECTURAS


    


REDES SOCIALES